¿Qué es hoy ser de izquierda o derecha? ¿nos interpretan?
Samuel Vial
Publicado: 16 mayo, 2012
En todos los espacios de diálogo se escuchan afirmaciones como tú eres de izquierda, tú eres de derecha o yo soy de derecha, yo soy de izquierda. Y con cierta legitimidad uno podría preguntarse qué es hoy ser de izquierda o ser de derecha. Si miramos el pasado y las doctrinas políticas en boga: marxismo, socialdemocracia, conservadurismo, liberalismo, radicalismo, anarquismo, por sólo mencionar algunas, estaba clarísimo qué era ser de izquierda y de derecha. Se diferenciaban por el concepto y rol del Estado, del mercado y de las personas al interior de la sociedad. Pero pareciera que algo pasó en el camino que ya no existe plena nitidez para ubicarse en uno u otro sector político ¿Qué pasó?.
Una primera aproximación a la respuesta podría ser que la teoría superó con creces las posibilidades reales de aplicabilidad de ellas por parte de sus adherentes. La otra es que la sociedad se resiste frente a cualquier intento de ordenamiento estricto e inflexible ya sea de izquierda o de derecha. Otra explicación podría ser que en el fondo algunos que se decían de izquierda eran propiamente de derecha y, algunos de derecha eran íntimamente de izquierda.
Si uno pudiera sintetizar al máximo los valores de uno u otro sector y con el riesgo de distorsión y de falsificación que eso implica, se podría decir que la izquierda tenía y tiene como norte la búsqueda de una mayor igualdad y la derecha ponía y pone su acento en la búsqueda de una mayor libertad. Y esa mayor igualdad para unos era conseguida por el Estado y para los otros, el Estado pugna con la libertad.
En el pasado la llamada lucha de clases era la lucha por querer mejorar el bienestar material y la búsqueda de una mayor igualdad de acceso a los bienes. La pugna era casi exclusivamente económica: entre los que tenían la propiedad y aquellos que buscaban propiedad. Pero hoy esa pugna tan clara ya no es tan sintética. Hoy se cruzan con otras necesidades tan importantes como lo son: el medio ambiente, la igualdad de sexo, las concepciones sexuales, la idea y el deseo de una liberalización amplia de la cultura, etc.
Por lo expuesto, hoy nos podemos perfectamente encontrar con que la gente puede ser de izquierda y de derecha simultáneamente de acuerdo a las concepciones antiguas. De hecho el comunismo fue profundamente conservador en materias valóricas y culturales antes de la caída del muro de Berlin (por ejemplo recordemos sus políticas durísimas contra los homosexuales). Y hoy muchos de sus simpatizantes jóvenes son bastante liberales en materias valóricas y culturales.
Esta confusión a mi juicio se debe a que sin darnos plenamente cuenta, las categorías de definición de izquierda o de derecha están hoy en el mundo completamente superadas en y por los hechos. Ella explicaría que en el accionar político los líderes ya no son identificables por su doctrina. Supuestamente piensan como la izquierda y se comportan como la derecha o, piensan con categorías conservadoras y se comportan con concepciones igualitarias.
Si no se ha podido superar y reestructrurar todavía esta división de izquierda o de derecha a mi juicio se debería a dos razones. A algunos les interesa mantener esta división porque les resulta cómoda para sus intereses personales: a los de izquierda por mostrarse como los defensores de los pobres y a los de derecha como los únicos paladines de la libertad y de la defensa del derecho de propiedad. Y la segunda razón es que falta en el mundo intelectual y político líderes que se detengan a pensar y a crear nuevas maneras de concebir política y culturalmente el mundo. Desde el siglo XIX ya no hay novedades y sólo nos movemos en esta vieja clasificación de izquierda y derecha.
Todo este pesimismo reinante y la caída de los liderazgos políticos nos están enviando una profunda señal. Las personas necesitan doctrinas, necesitan concepciones claras de vida. Y esas miradas, esas cosmovisiones de cómo nos organizamos como sociedad, deben tener coherencia entre lo que se dice y lo que se hace. La crítica y desazón frente a la incoherencia de los líderes es abrumador. Falta sinceramiento y honestidad política de todos: porque cuando un líder no hace lo que dice que iba a hacer, pierde por completo su autoridad como representante de otros. De hecho, es lo que vemos hoy en Chile y en el mundo entero.
Me parece que uno podría ser perfectamente y sin contradicciones, alguien que busca la igualdad y la justicia social, defiende la amplia libertad (no sólo económica sino también valórica) y defiende la propiedad privada.
Tomado con fines educativos de
http://sitiocero.net/2012/%C2%BFque-es-hoy-ser-de-izquierda-o-derecha-%C2%BFnos-interpretan/
Desde mi punto de vista así como esta nuestro país con tantos problemas tales como: narcotrafico, inseguridad, desempleo, etc. No hacen falta gobiernos de izquierda o derecha sino gobiernos honestos.
ResponderBorrarCoincido en que los valores no tienen fronteras de posiciones. Eso es lo que le falta a los políticos y a nuestro pueblo. Valores y el el valor de poder destronar a sus políticos.
BorrarEn nuestro país la izquierda y la derecha conviven armoniosamente con ideas similares. Hacen falta gobernantes y funcionarios realmente honestos Para acabar con la corrupción, inseguridad, narcotráfico, pobreza, desempleo, etc
ResponderBorrarEn nuestro país la izquierda y la derecha conviven armoniosamente con ideas similares. Hacen falta gobernantes y funcionarios realmente honestos Para acabar con la corrupción, inseguridad, narcotráfico, pobreza, desempleo, etc
ResponderBorrarEn un país con tanta diversidad política, traición de ideales, corrupción, no es posible tener derecha ni izquierda.
ResponderBorrarLa ideología solo existe en los libros y estatutos de los partidos. Esta esta contaminada por el aquí y ahora que en termino común son las circunstancias que menciona Ortega y Gasset y Heidegger, o el momento de Alan Badieo. Ya no existe gente puritana en cuanto a lo de izquierda o derecha en cuanto a comunista (socialista) a capitalista o de derecha. Son términos acuñados que solo son referencia histórica. Lo cierto es que la gente Busca el Poder y queda de relieve la filosofía antigua y olvidada de Schopenhauer .
ResponderBorrarNi una ni otra, se hace necesaria la presencia de la justicia social, que proporcione a todos los ciudadanos por igual los bienes necesarios y suficientes para vivir dignamente, incluidas por supuesto las diversas libertades necesarias par crecer y alimentar nuestro cuerpo, pero tambièn nuestro espìritu
ResponderBorrarPara mi el lado que mas puede prometer es el de izquierda ,pero dudo mucho que exista un politico capaz de poeder ejercerlo sin caer en corrupcion
ResponderBorrarA la pregunta final me parece que la izquierda es el lado que nos ayudaría a crecer como país, ya que la libertad mal usada, como lo hemos visto actualmente, con los últimos sexenios de gobernadores de derecha causa mucho revuelo y conflictos, si, claro que debe haber libertad pero de la misma forma saber cómo usarla de una manera inteligente que no afecte a todos. Una igualdad es la que necesitamos, lleva de la mano a que TODOS sean respetados, tengan los mismos derechos, sean escuchados, etc y así se restarían los conflictos por marchas, huelgas, podríamos incluir robos, violencia innecesaria que las personas hacen por "valer sus derechos, necesidades,etc". Cómo población estamos obligados a respetar normas, pero, empezando por los mandatarios México está mal, tras los siglos de la historia se ha sabido que el gobierno en general es corrupto, actualmente no se cuenta firmemente con un lado izquierda o derecha y creo que no es necesario decir de qué lado somos, o son, lo que en verdad necesitamos es a un responsable de gobierno que muestre valores, ética, profesionalismo, la educación necesaria y que piense en soluciones para subir a México de su estándar de país tercermundista.
ResponderBorrar